Mi trato.

Tu rostro brilla, tus sonrisas son escasas, no hablas, dicen que el encanto se pierde cuando comienzan a hablar.

No lo creo, entiendo ahora el dolor de los padres al ver crecer a su cría, bueno no del todo diría mi madre, esas cosas solo se saben cuando son tuyos. En cierta parte eres mía, llevas parte de mi sangre, si lo recuerdas, hoy por la tarde hice un trato contigo, no lo podrás cumplir y es obvio.

No crescas, quedate de ese tamaño que yo te cuidare por siempre…

Lex te amo al igual que amo a Leonardo, son mis pequeños y estaré con ustedes siempre, nunca leerán esto pero, son el reflejo de lo que yo era de pequeño, sean sanos, no fumen tanto como yo, rían siempre, sufran, lastimense, recuperense y recuerden que cada día que vivimos es único e irrepetible.

Atentamente Tu Jorge.

Lunes

Heme aquí una vez mas, luchando contra el insomnio, creo que descubrí la raíz de este problema, debería de estar recostado pero no, aquí estoy impávido frente al monitor leyendo y…ja esperando a que escribas algo que me alegre esta fría y húmeda madrugada.

Fría por que no estas recostada a mi lado, húmeda por que como todos saben no ha parado de llover en días, dicen que en Londres es así, nunca he estado en tal lugar, debe ser genial por lo menos por un tiempo, mientras se vuelve cotidiano y termina hastiandote y pateandote las bolas.

Como todo, al principio la emoción y cerca del final todo se va al carajo…si tu lo quieres así.

Y mira, has respondido ese mensaje que te deje hace 3 días, carajo tres días pase en vela, esperando a ver si siquiera te acordabas de mi, tu respuesta es un “ya veremos”. Eso no me sirve, no me motiva, me imagino que buscare a otra mujer con la que repetiré el mismo ritual…