Well, I made you and now I take you back

Hace unas semanas pude recuperar mi biblioteca musical. para aquel que me conoce sabe que es una biblioteca si no muy bien cuidada por lo menos es grande…unas 35mil canciones y crece cada día, subitamente siendo hoy ya sabado, con mi insomnio que me ataca desde hace dos semanas, durmiendo dos o tres horas al día…mi refugio es escuchar música.

Recostado en mi cama, a la luz de una lámpara de alumbrado público (ya sé que no es poético como hablar de la Luna pero es lo que hay) mientras otro incienso se  consume, otro cigarrillo concluye su tiempo de vida…mientras estoy ahi mirando al techo y preguntandome tantas cosas, ¿alguien puede apagar el cerebro? y la pregunta es seria, creo que pensar tanto es lo que provoca mis días de 48 horas. A veces ya ni prender el xbox ayuda, ni tener la computadora en mi cuarto; esa solo sirve para escuchar música.

No pierdo hilo de la historia que trato de contarles, permitome encender otro cigarrillo (la cajetilla esta pronta a terminarse), la historia de hoy se centra en Our love to admire de Interpol, un disco que espere con muchisimas ansias, un disco que desde que se filtró en la red de redes escuche incansablemente día y noche. Y es que en verdad nunca me pareció un mal disco al contrario es una obra que marcaba un poco el cambio de Interpol, ya no eran la banda triste de Turn on the bright lights ahora era un poco menos sombríos.

 Lastimosamente también se convirtio en el soundtrack de una de las etapas tristes de mi vida (si otra de esas ya lo sé). Pace is the trick; así es el ritmo lo es todo, lástima que soy muy arritmico para todo, no solo en cuestiones músicales, soy arritmico hasta para jugar, para enamorarme.

Nunca podré borrar esa tarde dónde me dijiste que preferias a otro chico, uno que no podría comprarar conmigo pues nunca he sido un chico de barrio, un malviviente un…él. Claro el tipo me odiaba y yo lo sabía pero había algo en lo que yo no podía “competir” con el, la distancia.

No es lo mismo vivir a 10, 15, o 5 minutos de tu casa a vivir a dos horas y media, sin embargo nunca me importo mucho estar lejos, siempre me acompañaba mi música y sobre todo el mencionado disco, que aún seguia escuchando una y otra vez…regresar llorando en el metro es raro, las personas te ven y se preguntarán ¿que le habrá pasado?, ¿lo asaltaron?, ¿lo dejo la novia? , ¿se le habrá muerto alguien?…

Mientras las gotas de la lluvia mojaban mi cuerpo (gusto de caminar y mojarme en ella, es bastante genial y mágico creo yo) mis pensamientos se concentraban en las guitarras, en la bateria, el bajo, en ti. Ya pasaron muchos años de aquella experiencia, la lluvia dejó de recordarme a ti, pero Our love to admire siempre me regresará a esa tarde en la que dijiste que yo no era el elegido, aunque ahora no la recuerdo con tristeza, sino esbozo una sonrisa que me recuerda que no esta mal darlo todo por una mujer, que la mejor recompensa son los recuerdos buenos o malos…que me sigue gustando el disco.

Mientras se termina mi cigarrillo, las palabras también lo hacen…algo me dice que será una noche larga, me pregunto si tu también te acuerdas de mi.

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